Resumen en 10 puntos de la Carta del Arzobispo de Valencia, "Mi Casa es Casa de Oración".

Martes, 16 de Enero de 2018

Resumen en 10 puntos de la Carta del Arzobispo de Valencia,




Ante los innumerables abusos, y la secularización que corre por nuestra Iglesia, el Arzobispo de Valencia, ha escrito una carta para orientar a los fieles en el cuidado y decoro del templo, y no perder el sentido de lo sagrado que de ellos emana. Te lo resumimos en 10 puntos:

1. Que los lugares de culto sean casas de oración y no se conviertan o convirtamos en lugares profanos.

2. Insistir en la catequesis el sentido o significado del templo como morada de Dios y lugar de encuentro con Él, de adoración, de escucha de su Palabra, de celebración de los sacramentos, sobre todo de la Eucaristía para la que se reúne la asamblea cristiana.

3. Insistir en el silencio debido para la oración, escucha de la Palabra, para la adoración y la contemplación, para el recogimiento necesario, para el encuentro con Dios y consigo mismo. Este silencio se ve alterado con excesiva frecuencia e indebidamente en el rito de la paz, también al final de la celebración, y a veces incluso al entrar en el templo.

4. Sobre el vestido para entrar en el templo: advertir con carteles que llamen la atención de qué manera se puede entrar en el templo y de qué manera no. Si alguien entra de forma inadecuada o indecorosa habría que invitarle con educación a que se retirase, se cambiase o se pusiese otro vestido y que después venga al templo, pero lo que no puede ser es esa falta de respeto.

5. Llamar la atención sobre las fotografías, sobre todo al finalizar la celebración, bien sea de primeras comuniones, o de bautismos o de confirmaciones, o de matrimonios. El jaleo que se arma, la falta de respeto y lo que queráis que se origina en esos momentos rompe con todas las reglas de cómo comportarse en el templo. Hemos de poner muchísimo más cuidado; se pueden hacer las cosas de otra manera y bien, sin impedir el recuerdo que comprendo es grato conservar en fotografía. No podemos convertir el templo en un salón de fotografía, ni tampoco en unos momentos de devaneo y frivolidad.

6. Llamar vuestra atención a cómo nos comportamos al pasar delante del sagrario.

7. En las celebraciones de la Eucaristía toda la asamblea, salvo las personas impedidas por causas razonables, ha de seguir las posturas que señalan los libros litúrgicos.

8. Cómo debe darse la paz y cómo se debe comulgar. Se puede comulgar en la boca directamente o en la mano para después llevarse el Cuerpo de Cristo a la boca, pero he de añadir que la forma más consonante con el misterio del Cuerpo de Cristo que se recibe es comulgar de rodillas y en la boca.

9. Los templos han de ser respetados en lo que son y ser utilizados para lo que son. Prohíbo terminantemente otros usos profanos que, salvo casos de emergencia o necesidad mayor o perentoria, así lo recomienden y esto con autorización, al menos, del Vicario de la zona.

10. Objetivo: Ir superando la secularización tan grande que padecemos y que es necesario superar.



Esperamos poder ser conscientes de la necesidad de seguir las indicaciones de nuestro Pastor, poco a poco tenemos que darnos cuenta que el templo es un lugar sagrado.