La Parroquia de Benavites quiere recuperar una tradición del siglo XVI

Miércoles, 20 de Junio de 2018

La Parroquia de Benavites quiere recuperar una tradición del siglo XVI




Prepara para el dos de agosto la apertura de la Puerta Santa, por la que se obtiene indulgencia plenaria. Una tradición que se remonta a la influencia franciscana de la zona.

La Parroquia de Benavites prepara con ilusión, la apertura de la Puerta Santa prevista esta para el dos de agosto, festividad de la titular de la misma: Ntra. Sra. de los Ángeles.





Hace poco tiempo, y sin contar con ayudas públicas, la Parroquia emprendió las obras de la cubierta, y la restauración de la instalación eléctrica. Al contar con suficientes ayudas por parte de los fieles, la Parroquia decidió acometer la restauración de las fachadas, y dejar así culminado toda la restauración de la parte exterior del Templo.





Desde el mes de noviembre, cuando se concluyeron las obras se pusieron en marcha para valorar presupuestos, y realizar las pertinentes catas, para garantizar la adecuada restauración y limpieza de las mismas. Es entonces cuando se descubrió que la denominada Puerta Santa, puerta situada en la fachada norte se encontraba intacta, al menos en su forma y en sus dibujos. Por la parte exterior hay que derribar un muro, por la parte interior es suficiente retirar el altar del Sagrado Corazón de Jesús.





Al encontrar la Puerta Santa, la Parroquia, junto con su Párroco, tras tener el aprobado del Arzobispado y del Consejo de Pastoral y Economía, decidió recuperar el sentido de esta Puerta. "No es una puerta de acceso, ni de salida, es una puerta con un profundo sentido religioso, que se abrirá cada año 2 de agosto, durante cinco minutos que puede durar el acceso de la gente, que venga en peregrinación", ha afirmado el Párroco Paco Llorens. "Además, no sólo recuperamos una tradición del siglo XVI, y la forma más antigua del Templo, sino que también ennoblecemos las nuevas manifestaciones religiosas como es la Romería a Benicalaf, pues cuando esta caiga en dos de agosto, los romeros podrán obtener indulgencia plenaria.", ha añadido el Párroco. Al cual también ha expuesto, "es como el Xacobeo, que cada cierto tiempo, podrá obtenerse indulgencia, por ser Año Jubilar".





INDULGENCIA DE LA PORCIÚNCULA





La indulgencia de la Porciúncula, se remonta a la tradición franciscana de la zona, tanto por el convento de Almenara, como el de Santo Espíritu de Gilet.





En julio de 1216, Francisco de Asís pidió en Perusa a Honorio III que todo el que, contrito y confesado, entrara en la iglesita de la Porciúncula, ganara gratuitamente una indulgencia plenaria, como la ganaban quienes se enrolaban en las Cruzadas, y otros que sostenían con sus ofrendas las iniciativas de la Iglesia. De ahí el nombre de Indulgencia de la Porciúncula, Perdón Asís, Indulgencia o Perdón de las rosas (por el prodigio que medió en su confirmación según alguna tradición tardía) u otros parecidos.





Más allá de las controversias históricas acerca de los orígenes y circunstancias de la concesión de la Indulgencia, lo cierto es que la Iglesia ha seguido, hasta nuestros días, otorgando y ampliando esa gracia extraordinaria. En la actualidad, esta Indulgencia puede lucrarse no sólo en Santa María de los Ángeles o la Porciúncula, sino en todas las iglesias franciscanas, y también en las iglesias catedral y parroquial, cada 2 de agosto, día de la Dedicación de la iglesita, una sola vez, con las siguientes condiciones: 1) visitar una de las iglesias mencionadas, rezando la oración del Señor y el Símbolo de la fe (Padrenuestro y Credo); 2) confesarse, comulgar y rezar por las intenciones del Papa, por ejemplo, un Padrenuestro con Avemaría y Gloria; estas condiciones pueden cumplirse unos días antes o después, pero conviene que la comunión y la oración por el Papa se realicen en el día en que se gana la Indulgencia.





La Parroquia de Ntra. Sra. de los Ángeles de Benavites, cuyo nombre es de influencia franciscana, quiso dar fuerza a esa indulgencia construyendo esta Puerta Santa. En los años 60 fue tapiada y olvidada, pero ahora, la Parroquia tras las obras de restauración ha tenido a bien recuperarla.